jueves, 30 de agosto de 2007

noticias

no se olviden del lunes 3 19:30
la tenida el tema. el origen de la masoneria moderna

atte.

Referente Etico

Juan Jose Oyarzún. Maestro de la gran logia de chile,

ayer conto también que en materia de justicia masónica poseen codigos eticos bastantes más severos que la justicia corriente."La honradez ordinaria no basta para ser masón. Siempre
se ha acusado a la masonería de ser un poder político, profesional,económico y laboral, pero el único poder que nos interesa es el ético. que la masonería sea un referente ético para la sociedad.

diario el día, 26 de agosto 2007
Coquimbo.

Tongoy,hacia donde soplan los vientos

400 personas
primera vez que asisten tantos maestros
nos acompaño una bella luna
un verdadero refugio espiritual

aprendi que nosotros enseñamos por el ejemplo
dos objetivos de la jornada reflexión y fraternidad
observa la trascendencia en todo el país.

un gran juego de adultos
lo principal un constante autoretejamiento

y hacia donde soplan los vientos dijo el gran maestro.

otra mirada acerca del poder

I. Introducción
La identidad pública está relacionada con el poder. Aunque no es siempre necesario tener poder para tener una fuerte identidad pública , si alguien tiene poder mejora o engrandece su identidad pública. Al mismo tiempo tener una identidad pública significa, de alguna manera, participar en el juego del poder.
Algunas personas piensan que ellos pueden vivir sin estar interesados en el poder, como si el poder no tuviera nada que ver con sus vidas. Nosotros declaramos que el poder es una dimensión de nuestro mundo y de nuestras vidas, sin importar como sean conducidas estas vidas. El poder es una parte de nuestras vidas independiente de nuestro interés por él. El fenómeno del poder estará aún ahí, afectando nuestras vidas y determinando nuestras posibilidades aunque estemos o no interesados en él. Nuestra falta de interés sobre el poder expresa una ceguera sobre la facticidad de la vida.
Cuando nosotros hablamos de poder no nos estamos refiriendo a ninguna sustancia o propiedad específica que exista independiente de nuestras observaciones. El poder no es algo que algunas personas obtienen en forma misteriosa. El poder no es algo que está ahí afuera, al cual nosotros podemos señalar, meter al bolsillo o pararnos sobre. No podemos hablar del poder como algo de nuestra propiedad, como algo que podemos "obtener", como por ejemplo los derechos de propiedad.
Llamamos poder a un juicio sobre la capacidad de generar acciones. El juicio tomará la forma de una comparación entre capacidades diferentes (por ejemplo, "más poder" o "menos poder"). Básicamente el juicio y el uso del poder, en nuestra interpretación, es un fenómeno lingüístico.
1º Primero, el poder es un fenómeno lingüístico porque el poder es siempre un juicio hecho por un observador que puede decir que un agente individual o colectivo tiene una capacidad mayor para generar acciones en un dominio particular que otro agente individual o colectivo. El juicio puede ser diferente si alguien más es usado en la comparación o si el dominio de acción es diferente. También, no hablamos de poder cuando observamos una entidad por si sola. El poder es un fenómeno social. Es un juicio que hacen las personas cuando ellas comparan al menos dos situaciones, posiciones, individuos, organizaciones, discursos, etc. en términos de su capacidad para generar acciones. Hablamos de poder cuando afirmamos que ciertas condiciones o entidades tienen una mayor capacidad que otras para generar acciones.
Examinemos algunos ejemplos. Hablamos del poder de un general, porque lo que él declare tiene que ser aceptado por sus subordinados y lo que él ordene tiene que ser realizado. Lo que se ha dicho determina las acciones de los subordinados. La relación de poder no es recíproca. El general no necesita hacer lo que sus subordinados le puedan pedir. Un fenómeno similar ocurre en la corte. El veredicto del juez tiene que ser obedecido. (Excepto que una corte superior vea nuevamente el veredicto, en cuyo caso diremos que la corte mayor tiene poder sobre el juez).
2º Segundo, el fenómeno del poder es un fenómeno lingüístico porque la capacidad para generar acción está enraizada en el lenguaje. Nosotros generamos acciones a través del lenguaje. El poder es la capacidad de alguien que habla de generar acción cuando ella o él habla. El poder está relacionado con la capacidad de nuestras declaraciones de ser aceptadas por una comunidad y a nuestra capacidad de generar promesas de otros. El lenguaje permite a las personas y a las organizaciones acumular poder, por ejemplo para hacer crecer o aumentar su capacidad relativa de generar acciones y para expandir el horizonte de lo que es posible.
II. Fuentes de Poder
Nosotros distinguimos seis fuentes básicas de poder, o formas en que podemos incrementar nuestra capacidad relativa para generar acciones.
1. El primero es el PODER MILITAR. Este es el poder basado en el uso de o la intención del uso de la fuerza. Las personas con poder militar pueden forzar a otros a hacer lo que ellos digan. Esta categoría no incluye solo a las instituciones militares, puede incluir otros usos de poder tales como el poder terrorista y algunas acciones criminales.
2. Una segunda fuente de poder es el PODER PRODUCTIVO. La producción nos da la capacidad de participar en el mercado y en cualquier otro lugar. Ofertas que están asignadas a los intereses de otros pueden intercambiarse con pedidos asignados a nuestros intereses. Mejorando nuestra capacidad productiva nos permite mejorar nuestra capacidad de generar acciones.
3. Una tercera fuente de poder es el dinero o el PODER FINANCIERO. Nosotros declaramos que el dinero es un sustituto universal para las condiciones de satisfacción en la conversación de intercambio. Cuando tenemos dinero tenemos la capacidad de dirigir las promesas de otras personas para que nos entreguen condiciones de satisfacción. Las personas que tienen dinero lo pueden intercambiar por cualquier promesa con las condiciones de satisfacción en que puedan estar interesados.
4. Llamamos OFICIAL o AUTORIDAD INSTITUCIONAL (*Office) a una cuarta fuente de poder. La que designa aquellas posiciones sociales a la cual una comunidad delega las capacidades de generar acción. Las personas que tienen esas posiciones adquieren la capacidad de acción establecida por la autoridad oficial. Oficial es poder institucional, poder instituido por la comunidad a algunas posiciones organizacionales. Esta es la fuente de poder de por ejemplo, presidentes, miembros del Congreso, entrenadores, árbitros, ministros, etc.
5. Una quinta fuente de poder es la AUTORIDAD PERSONAL. Así como con la autoridad institucional, la autoridad personal se basa en el poder que otorga la comunidad. La diferencia entre ellas, sin embargo, es que en el caso de la autoridad personal el poder se le otorga a alguien por la comunidad, no por la posición de alguien, sino por el juicio sobre la identidad pública de esa persona. La autoridad personal vive en el escuchar de otros, en el juicio sobre nuestras acciones y de nosotros mismos.
Los dominios en que los juicios sobre la autoridad personal toman lugar pueden tener una gran variación. A veces a las personas se les otorga autoridad por el juicio que tiene la comunidad sobre sus competencias. Esto es lo que normalmente hace a la educación aparecer como una fuente de poder. En todo caso lo que aquí es importante no es la "cantidad" de la educación que alguien pueda tener en términos, por ejemplo, de años de estudio o de títulos obtenidos, sino las competencias actuales que la persona puede mostrar, por ejemplo, la efectividad de las acciones de esa persona.
Algunas veces la autoridad personal será otorgada a una persona en base al juicio sobre por ejemplo, su virtud, a su integridad moral o a su coraje. Las virtudes personales son una importante fuente de autoridad personal. Son también juicios hechos por otros basados en nuestras acciones.
Hay dos factores muy relacionados a la autoridad personal - la seducción y la confianza. La seducción es un juicio que las personas hacen sobre alguien que aparece trayendo posibilidades para ellos. Nosotros decimos que alguien es "seductor" cuando hacemos el juicio que el o ella abre posibilidades para nosotros. La confianza es un juicio que las personas hacen sobre la sinceridad, la competencia, y la confiabilidad (*reliability) de alguien con respecto a la capacidad de dicha persona de cumplir sus promesas. (También podríamos observar que las personas con una alta autoridad personal son normalmente buenos candidatos para ser elegidos o nombrados como una autoridad (office). Sin embargo, las personas que aceptan cargos públicos y luego traicionan la confianza pública pueden encontrarse con sus carreras concluidas).
6. La sexta y última fuente de poder son los DISCURSOS. Los discursos son sistemas de distinciones que especifican mundos diferentes y al mismo tiempo, abren y cierran diferentes posibilidades para la acción. Las personas que toman ciertos discursos adquieren la capacidad de generar las acciones asociadas a ellos.
Las personas viven entre los horizontes de posibilidades que les permiten sus discursos y personas con discursos diferentes tienen distintas capacidades de acción. El alquimista, por ejemplo, tiene un poder diferente que el químico, una capacidad diferente de generar acciones. Esta diferencia entre ellos está relacionada a las diferencias en sus respectivos discursos. El poder de los discursos está en la capacidad interpretativa del lenguaje. Este es el poder de las ciencias, de las ideologías, de las religiones, etc. Cada discurso especifica un mundo diferente.
A menudo, por supuesto, estas seis fuentes de poder se trasponen y las personas o las organizaciones obtienen su poder de fuentes diferentes. La fuente de poder de un general, por ejemplo, está basada en la autoridad militar y adicionalmente en la autoridad oficial (y podría basarse también en la autoridad personal). Un profesor puede obtener su poder de la institucionalidad (*office held), el poder de su discurso y tal vez la autoridad personal otorgada a él o ella por sus alumnos. El gerente de una compañía puede basar su poder en la compañía, en la institucionalidad (*office held) y diferentes formas de autoridad personal. Afuera de la compañía, el gerente puede ser enjuiciado como que tiene el poder por la autoridad productiva y financiera de su compañía.
También sucede que fuentes diferentes de poder entran en conflicto. El poder militar puede oponerse al poder oficial o institucional (*power of office), tal como en el caso de reglas militares versus reglas civiles. Al poder militar puede oponérsele el poder de la autoridad personal. Un buen ejemplo de ello es Gandhi.



III. El Poder y los Diferentes Espacios de Conversaciones en las Organizaciones
En una organización podemos reconocer diferentes espacios conversacionales o lingüísticos relacionados al poder. De acuerdo al espacio lingüístico en que Ud. participa y la clase de conversación en que Ud. está envuelto en la organización, Ud. puede ser enjuiciado en forma muy distinta en relación al poder. Los tres espacios lingüísticos básicos son los siguientes:
1. Ejecutivos máximos y gerentes
Este es el espacio lingüístico donde las declaraciones constitutivas de la compañía (lo que la compañía es y lo que ella hace) toman lugar. En este espacio, los gerentes interpretan su mundo y su futuro. Conversaciones de especulación, para examinar nuevas posibilidades para la compañía, son muy importantes en este espacio. Los ejecutivos máximos son también responsables de los contratos y de los despidos de las personas.
2. Ejecutivos medios
Los ejecutivos medios trabajan en los dominios ya constituidos (declarados) por los ejecutivos máximos. Ellos están básicamente envueltos en conversaciones de coordinación y están fuertemente comprometidos con conversaciones para la acción. Los ejecutivos medios tienen que ver con quiebres que son producidos en la estructura de acciones recurrentes que se producen en la compañía. Los ejecutivos medios tienen que ver con las personas en la compañía. Normalmente basan su poder en su capacidad de hacer pedidos.
3. Los Trabajadores
Llamamos trabajadores a otro espacio de conversaciones. Los trabajadores normalmente arriendan sus cuerpos a la compañía y son pagados por realizar condiciones de satisfacción. Ellos producen las condiciones de satisfacción que hace posible las promesas y ofertas que la compañía hace en el mercado. Para los trabajadores, sus conversaciones básicas son sobre promesas.
Los ejecutivos máximos, los ejecutivos medios y los trabajadores trabajan todos en diferentes espacios lingüísticos. Sus conversaciones y sus competencias son diferentes. Estos diferentes espacios lingüísticos producen diferentes tipos de habilidades. Usted no se hace ejecutivo medio sólo por ser competente y trabajador esforzado. En el mismo sentido, Ud. no será un ejecutivo alto por ser efectivo como ejecutivo medio.
Estos espacios lingüísticos diferentes no son un continuo. Sus diferencias no son sólo de grados. Ellos representan una diferencia esencial. Ellas contienen diferentes tipos de conversaciones y competencias. (Por esto es que los ejecutivos máximos no son normalmente sacados de los ejecutivos medios, sino que traídos de afuera de la compañía). Los ejecutivos medios pueden ser (*recruited) en un grado mayor de la compañía, ya que su familiaridad con las condiciones de satisfacción producidas por la compañía, pueden ser de valor para una nueva posición. Sin embargo, el criterio básico usado para su selección no será su efectividad como trabajadores. Si alguien quiere convertirse en un ejecutivo máximo, o en un ejecutivo medio, es importante estar familiarizado y ser competente en los tipos de conversaciones que envuelven a esas posiciones.
Entre estos espacios conversacionales, los ejecutivos son "generalistas". Sus conversaciones no son sobre los asuntos específicos envueltos en los procesos que tienen lugar en la compañía. Los trabajadores, por otro lado, se convierten en "especialistas". Un especialista, independiente de cuanto se le pague, no se apropiará de una gran cantidad de poder. La especialización corre al contrario de las conversaciones de poder.Necesitamos distinguir, entonces, el dominio del ingreso del dominio del poder. Los especialistas de alta habilidad pueden ser muy bien pagados, pero no están presentes en las conversaciones de poder. Los ingenieros, por ejemplo, están normalmente en las conversaciones más limitadas de los espacios lingüísticos de los trabajadores. Ellos están comprometidos con la producción de las condiciones de satisfacción. Los oficiales militares y los abogados, por otro lado, normalmente asisten a personas en las conversaciones de poder y están normalmente ellos mismos en posiciones de poder

poder

A.: L.: G.: D.: G.: A.: D.: U.:


LA MASONERIA Y EL PODER.


I. INTRODUCCIÓN


- EL PODER.

Iniciamos esta plancha, determinando y señalando en primer lugar, qué se entiende por PODER en masonería; lo entendemos como la capacidad, poderío, instrumento o documento oficial expresado por una potencia masónica o por una Logia a favor de un Q.: H.: para que nos represente ante las demás potencias y cuerpos superiores, o para el desempeño de una comisión especial, como asimismo, para el gobierno que rige los talleres de su dependencia y para el que legisla sobre todas las demandas de las Logias, Capítulos Aerópagas y para los Consejos que les dirigen en sus trabajos. Creemos necesario recordar, que el poder dentro de la masonería es legislativo, ejecutivo y judicial y reside en los cuerpos y distintos dignatarios, según ritos y constituciones, en nuestro caso el Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

Debemos hacer presente que el Poder Supremo colocado en la cúspide de la jerarquía masónica es el único que posee los símbolos y arcanos desconocidos por los iniciados.


- PODER Y SOCIEDAD.

El Poder está profundamente relacionado con la crisis del hombre moderno, ello debido a la pérdida de autoridad moral.

La autoridad se derivaba de la gracia divina, de la tradición, de la sabiduría y la experiencia acumuladas en personas de mayor edad, “Consejos de Ancianos”, y en los últimos siglos, por la voluntad del pueblo, aun cuando lo correcto es decir por parte de éste, pues anteriormente era por la plutocracia y actualmente por intereses económicos, “Consorcios”.

La autoridad estatal se basa en títulos y en el cargo que ocupan sus representantes y éstos obviamente, en la mayoría de los casos, según podemos detectar, no cumplen con su rol.

Es aquí donde podemos apreciar que dichos cargos son ocupados por activistas profesionales (políticos y/o carcamanes), los cuales guiados de la mano del Presidente o Presidenta de turno, quienes en el mejor de los casos pecan de desidia, de hacer la vista gorda, en vez de cumplir con sus vocaciones de servicio público, pues tienden a servirse a ellos mismos.



II. DESARROLLO.



A) MASONERÍA Y SOCIEDAD.

La Orden, a través de sus miembros, siempre ha hecho cuanto ha sido posible, en forma silenciosa y sin ostentación, por ayudar a nuestra sociedad, pero ante la magnitud de necesidades, es indispensable realizar un enorme esfuerzo colectivo, impulsado por su ideal secular de fraternidad. Es por ello, que en más de una ocasión la Orden ha roto momentáneamente su tradicional norma de acción silenciosa, para hacer el más fervoroso llamado de conciencia nacional representando los deberes ineludibles que la solidaridad impone en determinadas circunstancias.



B) LA CRISIS DE LA MASONERÍA.


La Masonería chilena está en crisis, pero no en sus principios e ideales que sustenta eternamente, vale decir, que esta crisis se refiere a una crisis de identidad, en una crisis de crecimiento, de influencias y finalmente de dirección extramuros.


Aun cuando estos últimos cuatro temas son de alta relevancia, por cuestión de tiempo, nos referiremos exclusivamente a la crisis de influencias.


Pertenecer a la Orden confería prestigio en los siglos XIX y XX. Intelectuales y políticos de todos los partidos frecuentaban nuestros talleres, con la sola excepción del grupo conservador, por tanto, la gran aspiración de todo profesional era ser iniciado, pues en la masonería, tanto políticos e intelectuales, industriales y banqueros renombrados de su época, eventualmente podían satisfacer, a través de contactos, modestas aspiraciones de jóvenes burgueses de clase media.


Es un hecho que la Masonería chilena ha perdido influencia en el mundo profano. No se trata sólo de que sus personeros ya no ocupen cargos en el Parlamento o en el Gobierno, sino que su manera de pensar y planteamientos frente a los grandes problemas nacionales, los que no son conocidos por la opinión pública, lo que hace suponer que la Masonería y sus integrantes tienen una opinión relativa de esos problemas, lo cual es gravísimo, pues los grupos intelectuales que conforman el futuro de la sociedad, sencillamente ignoran a la Orden.



Entonces, extramuros se vislumbra una crisis de autoridad en la Orden, pues por su accionar silencioso, se cree que no estuvo presente en los grandes problemas nacionales, como por ejemplo, en uno de los períodos más importantes de la Historia de Chile, entre los años 1973 y 1986, con las nefastas consecuencias ya señaladas, pues muchos profanos hacen eco de ello y no entienden que el accionar de la Masonería no sólo es silenciosa, sino que además, no ostenta de ello.


Ahora bien, creemos que esa crisis no es definitiva, pues la orden tiene la suficiente entereza para salir fortalecida y para ello, con esta Plancha pretendemos abrir el debate en orden practicar nuestros valores masónicos y conocer nuestra verdadera identidad, por ejemplo, como hombres libres practicar la discreción, el recato, las costumbres y métodos de antaño, evitando así atraer la atención de los individuos, pues recordemos que los masones no buscamos sobresalir, ni revelar nuestra existencia, al contrario, debemos opacarnos, así, entre las sombras, somos mucho más eficientes en el logro de nuestros objetivos.



C) LA MASONERÍA COMO FUERZA MORAL Y SU PROYECCIÓN AL MUNDO PROFANO.


La Masonería es una institución iniciática que exalta la práctica de todas las virtudes en cada uno de sus integrantes, cuyo deber es proyectarlas hacia el mundo profano; virtudes que se sustentan con el proceder recto de cada eslabón, principios que son la base de la moral masónica, por tanto, a través de nuestros QQ.: HH.: la Orden proyecta hacia la sociedad la acción bienhechora de los valores que sustenta.


La moral sería la perfección del individuo, la cual está orientada hacia la verdad, sin embargo, la Orden no obliga a tener un concepto de la absoluta verdad, ésta sólo se limita a encaminarnos para que la alcancemos, nos dirige hacia ella.


El poder de la Masonería, radica en que es una Fuerza Moral, la cual debe proyectar en forma efectiva los principios que sustenta, por lo tanto, una forma de ejercer el poder, es practicar las virtudes fundamentales como la libertad, igualdad y fraternidad.


Entonces, el masón debe ser activo en cuanto a cumplir sus deberes, actuar e influir, combatir el mal y no solamente limitarse a la contemplación del bien, con su esplendor derrotar las tinieblas y con ello cumplir con su destino de crear una sociedad más justa.


D) ACCIÓN DE LA ORDEN EN EL MUNDO PROFANO.


Es la libertad, la independencia intelectual y el profundo rechazo al dogmatismo que es el caldo donde se nutre el fanatismo, la discriminación y miserias humanas, las que otorgan vigencia a la Masonería, a ella le interesa contribuir en la construcción de una sociedad basada en la justicia desarrollada en armonía, para lo cual utiliza un camino acorde a sus prácticas y enseñanzas, ayudando al hombre a distinguir entre la verdad y el error.


¿Qué hace la Orden por influir en el mundo profano?, debemos recordar, que la Masonería no se reduce a una actitud contemplativa del bien, sino que, a través de sus miembros, a una activa lucha contra el mal y el error, la cual debe librarse en los campos que corresponden, por ejemplo, en nuestros hogares, trabajos, juntas de vecinos, escuelas, bases sociales, organismos gestores de lucha contra la pobreza, etc., para lograr una mejor convivencia, vale decir, que para ejercer ese llamado poder o influencia en la sociedad, no es necesario pertenecer a un partido político, tener un puesto público gubernamental, ser un alcalde o parlamentario, insistimos que el poder o influencia se ejerce mediante la socialización y la práctica de las virtudes masónicas.


En todo caso todas estas instituciones y organizaciones que nombramos, representan los cauces naturales de la voluntad ciudadana y merecen el debido respeto.



E) LA PERDIDA DELPODER


Respecto de la perdida de poder de la Masonería, debemos preguntar qué responsabilidad tiene ella en tratar de influir o ayudar en resolver problemas sociales y actuar extramuros, ¿tiene algo que decir?, ¿es la Masonería o los Masones los llamados a actuar?


En este punto es donde destaca la Iglesia Católica, pues siempre juega a ganador y cuando tiene dudas, participa en ambos lados, la historia avala esta afirmación, por ejemplo, en pleno período dictatorial, la Iglesia actuó con un equipo comandado por Monseñor Tagle y con otro liderado por el Cardenal Silva Henríquez con la creación de la Vicaría de la Solidaridad. Entonces, cualquiera fuese el resultado de los distintos acontecimientos, siempre podría decir a los vencedores “NOSOTROS ESTÁBAMOS CON USTEDES”.




La Orden no puede ni debe trabajar a dos bandas, sin embargo, respetó al hermano que aplaudiera o denostase tal posición, y éticamente se espera que no hayan existido masones fabricando bombas, imprimiendo panfletos injuriosos o encapuchados tirando piedras.

Si se hubiese dado el caso, sólo quedaría por preguntar, quiénes fueron sus Vigilantes en Logia.


Actualmente, muchos masones colaboran incondicionalmente con los actuales gobiernos de la Concertación, otros aplauden y apoyan aquellas medidas que el régimen en su particular criterio considera positivas o consecuentes con las enseñanzas masónicas.


Es por ello que nosotros en la Cámara de Aprendices, preguntamos, ¿debemos oponernos o discrepar públicamente de los actos que se estiman reñidos con los valores masónicos?, como, por ejemplo, ante graves hechos de corrupción, burdos errores de administración y de gestión, entiéndase TranSantiago, es por ello que esperamos que cuando un hermano efectúe cualquier defensa o acusación, la realice con argumentos fundados.


Este tema nos apasionó, porque es contingente, pues a pesar de que según algunos en el anterior sistema, se afirmaba que era malo, con chóferes mal educados, que corrían y que sufrían asaltos, etc., lo cual cambió, pero hay problemas de mallas de recorrido y de frecuencias, pero no olvidemos que con el anterior sistema una máquina daba ingresos a cuatro familias, a la del dueño de la máquina, de dos conductores titulares y al de reemplazo, además, el promedio de ingresos de los conductores no bajaba de los $400.000 líquidos mensuales y con las respectivas cotizaciones.

Todo lo afirmado, es desmentido y denostado sin conocimiento de causa por quienes llevaron a cabo el Plan TranSantiago, con una fuerte maquinaria de comunicaciones y de los medios.

Volviendo al tema principal, “Masonería y Poder”, algunos masones ante problemas nacionales no se preocupan inútilmente, sino que se ocupan opinando y ayudando a constituir centros de opinión, intentando acentuar los aspectos favorables y a suavizar asperezas en los distintos procesos.

Entonces, ¿cuál es el rol que juega la Masonería?, será la respuesta la misma de ayer, de hoy y mañana, la de elegir, preparar educar y disciplinar hombres, corrigiendo sus defectos y enseñándoles a elegir los elementos útiles del medio en que se desarrollan y dirigiéndoles en la forma y fondo de cómo influir extramuros, ¿bastará sólo estas acciones?, en fin, ¿este es el verdadero poder de la Masonería?, ella no es responsable de como algunos de sus integrantes no combaten el mal y el error, y sólo se escudan en la contemplación del bien, pero, QQ.: HH.: acaso, ¿es esto es suficiente?.



III. CONCLUSIONES.

La masonería jamás debiera ser fuente de pasatiempos ni de contemplación pasiva del bien, sino que de constante sacrificio y de lucha activa contra el mal y el error.


Debemos tomar conciencia del marasmo actual por la cual sentimos que pasa la Masonería, pues a simple vista no se aprecia la acción masónica extra muros, sin embargo, tengamos presente que no es la Masonería la llamada a actuar en nuestra sociedad y a estar en la palestra del acontecer nacional, sino que por sus eslabones, pues creemos fervientemente que éstos, mediante la enseñanza masónica son los que por sí mismos, en forma particular, en los distintos roles en la sociedad, están llamados con su intelecto, esfuerzo y gestión a fortalecer la autoridad para el logro de un objetivo común, como por ejemplo, lograr como sociedad ofrecer un buen sistema educacional, de salud y vivienda, para mejorar el estándar de vida de los chilenos.

Sin embargo, esta acción masónica extramuros no es suficiente, pues no hemos logrado aproximarnos siquiera a uno de los objetivos ya mencionados.

Pero seamos realistas, hemos escuchado a algunos pocos funcionarios “carcamanes” decir “Los Pobres no pueden esperar”, son sólo palabras que se lleva el viento, por ello, recordemos a un hombre que murió hace ya unos 2000 años atrás, quien aseveró como parte de una respuesta a uno de sus seguidores lo siguiente: “Siempre ha existido la pobreza y seguirá existiendo, como asimismo la riqueza, una no puede existir sino existe la otra..”, es por ello que cuando el Q.: H.: V.: M.: al cierre de los trabajos dice: “…retirémonos con la satisfacción de haber efectuado un trabajo bien hecho”, me reconforta, pues somos humanos, sólo podemos tratar de hacer lo correcto e influir con nuestra ética y valores en la sociedad, como, por ejemplo, lo hace un modesto profesor, desde su aula.

El poder del hombre común radica en el sentido de pertenencia, dado que es un ser eminentemente gregario, el hecho de participar en un grupo, ya sea político, religioso, iniciático, de consumidores y otros, lo que le da el poder de emitir un voto, disentir y opinar en una amplia gama de temas relacionados con el acontecer nacional, temas que propuestos a entidades superiores son legislados para y por el bien común.


Por lo tanto, nuestro deber como hombres libres es vivir los principios que nos rigen, rescatar los valores permanentes de la Masonería, que actualmente sentimos postergados y proyectarlo en la sociedad.



S.: F.: U.:



IV. BIBLIOGRAFÍA.


- Diccionario Enciclopédico de la Masonería, Editorial Kier S.A., Buenos Aires, 1962.

- Masonería y Sociedad, Eduardo Jara Miranda, mayo de 1986, Ediciones Mar del Plata.

- Revista Masónica de Chile, Nº10, Seminario Conjunto de Aprendices y Compañeros, “Logia Constitución Nº117”, año1982.

- Revista Masónica, 5-6, 1984, Julio del Río Berthoud, Segundo Gran Vigilante.

libertad, igualdad,fraternidad

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Libertad, Igualdad, Fraternidad
Regresando al Futuro

La aspiración de libertad en un esquema que privilegia el individualismo pierde sentido como el principio utópico que la sociedad pretendía alcanzar. Se transforma en una simple en una simple postura ventajista que deja en el olvido el interés. Hoy pareciera necesario repensar el humanismo.
Mirarlo con sentido crítico y estructurarlo sobre bases remozadas. Las instituciones se encuentran en crisis. La duda se cierne sobre la justicia, sobre la educación, sobre la política, sobre las entidades públicas y privadas. Para el ciudadano común parece evidente que el poder que otorga el dinero es incontrarrestable.

El cuestionamiento a la justicia es un hecho real. Se le ve obsecuente con el poderoso y dura con el desposeído. La democracia se resiente. La igualdad es letra muerta en la percepción del ciudadano marginado.

El peligroso fundamentalismo que hoy parece señorear sin trabas, es de larga data. Y tiene huellas recientes en nosotros. Miles de compatriotas murieron por su vida no tenía cabida en un esquema que no aceptaba disensos. Y centenares de ellos ni siquiera han podido ser sepultados.

El ser humano del siglo XXI, atiborrado de tecnología, de mecanismos de comunicación se encuentra solo. Parecemos haber olvidado que la plenitud viene de la relación con los demás.
De unir esperanzas y luchar por ellas. De fraternizar con el otro, llenando de sentido la palabra solidaridad.

Sin embargo, en medio de la sordera que rodea el atronador caminar de una humanidad acelerada, cuantificada y abstractificada, si ponemos atención podremos escuchar el aleteo antiguo de la libertad, el susurrar poético de la igualdad y la llamada emocionante de la fraternidad.

Rescatar ese espíritu y hacerlo realidad es la tarea del siglo XXI.


Por Jorge Carvagal Muños
Ediciones Clud de la República
2002